domingo, 13 de enero de 2013

Pimientos del piquillo rellenos de langosta.

     Estas Navidades pasadas me habían regalado unas cuantas pequeñas langostas que no consumimos y las tenía guardada para alguna ocasión que se presentara y hacer una comida rápida. La ocasión se presentó al tener que hacerme una pequeña cirugía en la boca, lo cual me impedía comer todo aquello que tuviera que masticar mucho.
     En esta receta le quise dar un pequeño toque oriental poniéndole un poco de jengibre, canela y cúrcuma y creo que acerté porque el gusto que le da es diferente pero dejando un sabor en boca muy bueno.
Ingredientes:
4 langostas pequeñas, 2 latas de pimientos del piquillo (16 aproximadamente.), 4 chalotas, 1 puerro, 2 zanahorias pequeñas, 1c/c de cúrcuma, 1 c/c de jengibre, 1 c/c de canela, 1/2 c/c de nuez moscada, 1 c/s de harina, 1 c/s de mantequilla, 1 vaso de leche, queso rallado, 1/2 vaso de vino blanco, laurel, agua, sal, pimienta y aceite.

Para la salsa:
2 cebolletas, 2 dientes de ajo, 300 gr de tomate natura triturado, 200 ml de nata líquida, 1 c/c de azúcar, sal, pimienta y aceite de oliva.

Elaboración:

     Cocemos las langostas en agua hirviendo con una cucharada de sal y una hoja de laurel. Una vez cocida, dejamos enfriar un poco, las abrimos, sacamos y picamos toda la carne y reservamos.

     Sacamos los pimientos de las latas, los limpiamos de los restos que puedan tener de piel, los colocamos en un plato o bandeja para que suelten todo su jugo y reservamos.

    En una sartén de bordes altos, echamos un par de cucharadas de aceite de oliva y rehogamos las verduras finamente picadas. Pasados unos 20 minutos vertemos el vino y dejamos otros 5 minutos para que se evapore el alcohol.

    Pasados los 5 minutos añadimos la mantequilla y esperamos que se derrita, revolviendo un poco para que se junte con todo. Luego añadimos la harina y revolvemos para que no se queme. Una vez todo mezclado, vertemos la leche templada y vamos revolviendo hasta obtener una bechamel no muy espesa. Finalmente  incorporamos las especias y mezclamos todos bien, salpimentamos, revolvemos un minuto más y reservamos.

     En otra sartén, ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva y rehogamos las cebolletas y los ajos finamente picada. Cuando la cebolleta esté transparente le añadimos el tomate y rehogamos un poco, luego el azúcar para matar un poco la acidez del tomate, revolvemos y dejamos cocer por espacio de unos 5 minutos. A continuación vertemos la nata, revolvemos y dejamos hasta que espese un poco y coja consistencia, revolviendo de vez en cuando para que no se pegue.
     Mientras se va haciendo la salsa y ya con la masa templada que se puede trabajar con ella, comenzamos a rellenar los pimiento con una cuchara o con una manga pastelera. Una vez rellenos, los colocamos en un recipiente de horno, los salseamos un poco, vertemos el queso rallado por encima y los horneamos entre 15 y 20 minutos a 180ºC, con el horno previamente calentado.

     Se sirven calientes, sólo en una pequeña cazuela de barro y con su salsa o en plato, con un poco de salsa, acompañado de un poco de arroz o con la guarnición que más les guste y la salsa aparte.    

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