viernes, 1 de julio de 2011

Arroz meloso con falda de cordero lechal.

     Me regalaron un par de faldas de cordero lechal, es decir las costillas sin las chuletas, pero son muy sabrosa aunque con algo de grasa. A la barbacoa nunca las he hecho pero me han dicho que es un manjar dejándolas que se asen muy lentamente, lo que permite que se le vaya gran cantidad de grasa y la restante es la que las cuece. Tendré que probarlas así pero, de momento, hoy me las he comido con arroz meloso y así si les puedo asegurar que están de muerte.
Ingredientes:
400 gr. de arroz alboreo, 2 faldas de cordero lechal, 1 cebolla mediana, 1 pimiento verde, 1/2 vaso de vino blanco,  mantequilla, queso parmesano, sal, pimienta y aceite.

Para el caldo:
Los restos de carne de limpiar las faldas, 1/2 cebolla pequeña, 1 trozo de zanahoria, 1 trozo de puerro, 1/2 pimiento verde, 1 tomate pequeño, 2 dientes de ajo machacados, sal, aceite y agua.

Elaboración:

     El caldo: Ponemos en un caldero hondo a calentar el aceite y le añadimos la cebolla, el pimiento, la zanahoria, el puerro cortados en trozos y los ajos machacados, rehogamos un poco y seguidamente incorporamos los restos de carne de limpiar las faldas, revolvemos bien, dejamos freír unos minutos, por último le ponemos el agua, dejamos cocer por espacio de unos 20 minutos, colamos y reservamos.

    El arroz: Primeramente limpiamos las faldas quitándole la mayor parte posible de grasa. Las vamos separando y nos quedamos con las mayores y más carnosas dejando el  resto para hacer el caldo. Una vez limpia, las salpimentamos y marcamos en un poco de aceite, en el caldero que vayamos a hacer el arroz. Retiramos y reservamos. 
     Ponemos en ese mismo aceite la cebolla y el pimiento finamente picados y rehogamos hasta que la cebolla esté transparente. Añadimos el vino y subimos un poco el fuego para que se evapore el alcohol y dejamos reducir.
     A continuación incorporamos el arroz y freímos un par de minutos para que absorba los sabores, después vamos añadiendo un  poco del caldo y removiendo hasta que se consuma, haciendo esta operación hasta que se cocine el arroz.
     Cinco minutos antes de añadirle los últimos cucharones de caldo, se ponen los trozos de costillas en el arroz para que se cuezan un poco. Cuando esté el arroz se le añade un buen tozo de mantequilla, se revuelve hasta que se incorpore totalmente, luego se ralla el parmesano por encima y se repite la operación, se deja reposar unos cinco minutos y se sirve caliente.

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