sábado, 11 de junio de 2011

Langostino con salsa de su jugo y aove

     En Canarias y en gran parte de la península, está muy arraigada la cultura de la tapa o del pincho. Desde que tengo uso de razón, recuerdo que, cuando entraba en algún "bochinche", (que era normalmente un pequeño local adjunto a las tiendas llamadas de "aceite y vinagre" y que vendían de todo), con algún familiar para tomarnos algo, cuando se pedía una bebida alcohólica, siempre le ponían algo para picar, pejines (pescados pequeños secos), chorizo de Teror, ambos calentados con un buen chorro de ron y prendido fuego, aceitunas, etc. y luego estaba, la ropa vieja, las albóndigas, la carne de cabra, todo esto servido caliente, en un pequeño plato o recipiente de barro y que aún, para suerte de algunos, siguen sirviendo en nuestro bares.
     Hoy en día, esa tradición ha evolucionado tanto que, cuando entras a un bar de tapas te quedas embobado sin saber cual elegir porque están a cual mejor o más sabrosa. Se realizan verdaderas maravillas de combinación de sabores impensables en aquel entonces, logrando que esa cocina llamada en miniatura tenga tanto éxito como comer en el mejor restaurante que te puedas imaginar.
Ingredientes para unas 30 tapas:
1 kg. de langostinos del nº 3, 1 chalota, 1/4 vaso de vino blanco, 1/2 vaso de coñac, Shichimi Togarashi (polvo 7 especias japones), sal, nata, mantequilla y aceite de oliva virgen extra (aove).

Elaboración:

     Le quitamos la cabeza y pelamos los langostinos dejándoles la cola. Se le hace un corte, sin llegar a cortar del todo, desde la mitad del lomo hasta la cabeza, sacamos el intestino y reservamos.
   
    En una sartén con aceite, freímos a fuego media la chalota finamente picada y, cuando esté un poco blanda, añadimos unas 10 cabezas de los langostinos, las calentaremos y  las presionamos, con una pala de madera, para que suelten todo su jugo.
    
     Seguidamente, añadimos el vino y el coñac, calentamos y flameamos. Cuando se haya apagado el fuego, removemos bien y dejamos cocer a fuego suave unos 5 minutos más, luego colamos y volvemos a poner al fuego.
    
     Por último, añadimos un poco de nata, dejamos reducir hasta que espese un poco y reservamos,

     Poner una sartén al fuego con mantequilla y, mientras se derrite, se salan y se espolvorea con el polvo 7 especias los langostinos. Se fríen por tandas, dejándolos en forma de cola de escorpión.

Emplatado:

     En un plato para tapas, se pone en el fondo un poco de salsa templada de las cabezas de los langostinos, a continuación se coloca el langostino, se rocía con un poco de aove y se sirve.

     P.D. para el que no haya utilizado los polvos 7 especias, tengan cuidado que es picante, aunque para algunos les resulta normal y dicen que no. En fin, les aconsejo que, para empezar, no pongan mucho y después utilícenlo como quieran.

  

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